La mano invisible

Cual sea la especie de industria doméstica más interesante para el empleo de un capital, y cuyo producto puede ser probablemente de más valor, podrá juzgarlo mejor un individuo interesado que un ministro que gobierna la nación. El magistrado que intentase dirigir a los particulares sobre la forma de emplear sus respectivos capitales, tomaría a su cargo una empresa imposible a su atención, impracticable por sus fuerzas naturales, y se arrogaría una autoridad que no puede fiarse prudentemente a una persona ni a un Senado, aunque sea el más sabio del mundo, de manera que cualquiera que presumiese de bastarse por sí solo para tan inasequible empeño sería muy peligrosa tan indiscreta autoridad.

Adam Smith, La riqueza de las naciones, libro IV, cap. II. Explicación de la mano invisible que es una introducción (de facto) a la idea (más sofisticada) de “orden espontáneo” del gran pensador austríaco F.A. Hayek.

Por el mal camino: malas ideas alumbran malas políticas

El gobierno de Rodríguez Zapatero, ha iniciado una macro serie de intervenciones en diferentes ámbitos bajo el paraguas del eufemístico término: Ley de Economía Sostenible. Dichas medidas, pretenden el ambiguo objetivo de cambiar el modelo de la economía española. Al respecto, las palabras de Smith resultan bastante claras: no hay presidente, gobierno o Parlamento que pueda otorgarse la autoridad de decidir sobre el modelo económico, puesto que dicho mandato, señala Smith, es impracticable. Por el contrario, una economía es la suma de sus empresarios. Empresarios que actúan libremente en un marco de libertad asegurando las necesidades de sus conciudadanos en cada momento.

El gobierno, en vez de divagar con modelos absurdos de economía sostenible, que ni son economía ni son sostenibles, debería centrar sus esfuerzos en mejorar el marco institucional en el que los empresarios han de ejercer su función creadora de riqueza. Esto es, una reforma fiscal que no penalice el ahorro ni la inversión, una reforma educativa que permita ejercer la libertad a los padres, y una reforma laboral que se adapte a los nuevos tiempos (Adaptar-se per innovar).

(**) Misma disyuntiva que la que plantea Hayek entre Derecho (negativo) y Legislación (positivo).

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3 thoughts on “La mano invisible

  1. Luis

    Al respecto de este post, añado la opinión al respecto de Sala i Martín en una entrevista a Expansión hace unos días.

    El Gobierno presenta la Ley de Economía Sostenible y la inversión en I+D como la panacea que cambiará el modelo productivo, ¿qué piensa de todo esto?
    Productividad no es I+D. El 81% de las grandes ideas empresariales como Microsoft, Starbucks o Nesspreso surgen de los trabajadores y otro 21% de jóvenes que no están en el mercado laboral, como Bill Gates. El I+D sólo crea el 8% de las grandes ideas empresariales. Es muy importante, pero la economía no va a salir de la crisis con esto. La productividad no se genera gastando el 3% del PIB en I+D y creando unos foros mágicos donde los investigadores dan ideas a los empresarios para impulsarlas de una forma verde y sostenible. El mundo no va así. Esto sólo funciona en la cabeza de un ministro que quiere vendernos la moto.

    Link: http://www.expansion.com/2009/11/30/economia-politica/1259620494.html

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