Notas sobre el riesgo país de la economía española

A raíz de mi artículo sobre el riesgo país de la economía española me han llegado algunas cuestiones interesantes al respecto que me dispongo a intentar contestar a continuación:

1) ¿Es tan dramática la situación de España? ¿Somos el cáncer de Europa?

Si hacemos la foto, y cogemos el Balance de “España S.A.”, las cifras son más alentadoras que las de otros países de nuestro entorno. En efecto, la mayoría de países de la Unión están más endeudados que nosotros. Sin embargo, cuando algún país se enfrenta a una crisis de deuda, lo verdaderamente relevante no es su nivel de endeudamiento, sino su capacidad de pago.

Una crisis de deuda o presupuestaria, hace referencia a una pérdida de credibilidad con respecto a la capacidad de pago del deudor. En este caso España. Como estamos hablando de una economía, el dato clave es la capacidad de crecer, PIB, en el largo plazo. Esta es la variable que ahora mismo esta en entredicho porque los inversores ven a España en un callejón sin salida y sin perspectivas de que se afronten políticas económicas que permitan enderezar esta situación y generar nuevamente crecimiento económico sostenido.

Sin embargo, existen motivos para la esperanza. En mi opinión, España cuenta con los activos necesarios para superar la actual coyuntura de crisis, lo que no nos podemos permitir (como hacía mención en mi articulo) son más salidas en falso.

2) ¿Nos pueden echar del Euro? ¿Qué pasaría?

La Unión Monetaria establece unas normas relativamente estrictas con respecto a la entrada y salida de miembros de la Unión. Además que una eventual salida del Euro por parte de España, o de otros países en peor situación como Grecia, seria desastrosa para la economía (aumento exponencial del riesgo país por las consiguientes devaluaciones). Es por eso, que lo considero un escenario impensable.

Después de una crisis bancaria viene una crisis de deuda. Históricamente, los países, incluida España en diversos momentos, han procedido a devaluar sus divisas. Esta devaluación con respecto a las otras divisas se traducía en una mejora de la competitividad que permitía corregir los desequilibrios internos a costa, eso sí, del empobrecimiento de la población local (mejoras de la competitividad vía “precio”). De esta manera, los gobiernos podían afrontar crisis presupuestarias y de modelo, sin necesidad de acometer las necesarias reformas estructurales en el país (que normalmente tienen un elevado coste social). En este sentido: ¡bendito sea el Euro! Que obligará a nuestros políticos hacer los deberes a la hora de afrontar crisis económicas.

3) ¿Qué es el riesgo país?

Toda inversión tiene dos elementos clave: retorno y riesgo. A mayor riesgo percibido por parte del inversor, mayor será el retorno que exija este para prestar los fondos. Los países, como las empresas, pueden endeudarse para financiar sus políticas económicas y sociales. Para esto, acuden a los mercados internacionales en donde los inversores evalúan el riesgo de estas inversiones, y en función de este riesgo exigen un mayor o menor retorno.

Los gobiernos emiten Bonos (títulos de deuda) que son subscritos por los inversores. En el caso de España estos bonos se llaman Letras del Tesoro. Dependiendo del país, y del riesgo que perciban los inversores pedirán más o menos retorno a esta inversión para prestar estos fondos. Alemania, por ejemplo, para financiar su gasto público tiene que pagar relativamente un interés bajo en comparación con otros países. Decimos que los bonos alemanes son una inversión sin riesgo, ya que los inversores apenas tienen dudas sobre la solvencia del Gobierno alemán. No podemos decir lo mismo de los Bonos que emite Portugal, por los que los inversores internacionales reclaman un tipo de interés mayor.

Este riesgo país, se refleja en el diferencial de tipo de interés que tiene que pagar un bono de deuda pública de cualquier país con respecto a un valor de referencia, normalmente un bono de deuda alemán. Si el diferencial, o spread es alto, los inversores perciben un relativamente alto riesgo país.

La jornada del jueves pasado, reflejó un aumento de la percepción de riesgo de España con respecto a su deuda soberana que tuvo su síntoma más claro en el diferencial de tipos de su deuda con respecto a los Bonos del Tesoro alemán, y en la Bolsa (que es un indicador anticipado de los mercados). Esta pérdida de credibilidad podrá estar más o menos justificada. En cualquier caso, ha de servir de toque de atención para empezar a ser resolutivos con respecto a las reformas que tenemos pendientes (educación, fiscal, laboral, administrativa).

4) ¿Qué podemos hacer los jóvenes al respecto para mejorar la situación?

En mi opinión dos cosas. Primero, formarnos, leer mucho, tener criterio con respecto a estos temas, y defenderlo con honestidad y valentía. Segundo, intentar hacer nuestro trabajo, el que sea, lo mejor que podamos intentando mejorar cada día.

5) ¿Es casualidad que cuando las cosas van mal en economía gobierne el PSOE? ¿El PP lo haría mejor?

Como dije, y reitero mi opinión, el gobierno del PSOE no ha hecho los deberes, que en este caso básicamente consistía en liderar a la sociedad en su conjunto a emprender las reformas necesarias (otro día hablaré de cuales son y como deberían abordarse) para evitar precisamente la situación en la que nos encontramos ahora. Dicho esto, no es seguro que el PP lo hubiese gestionado mejor. Quizás peor es difícil, pero en la oposición tampoco ha sabido articular un discurso claro de alternativa a la inactividad del gobierno. No creo que Campa, actual Secretario de Estado de Economía, sea mejor o peor que Luis de Guindos, Secretario con Rato. Sin embargo, si que es verdad que el ejecutivo socialista se ha dormido en los laureles y ha marcado una agenda de gobierno fantasiosa en la que no se han abordado las prioridades que realmente tenía el país. La idea que quiero transmitir, es que el problema no es el partido que gobierne, sino de que realmente exista un liderazgo con ideas claras.

6) ¿Qué es una devaluación?

Una devaluación es una bajada del valor de una divisa con respecto a otra. En suma, una devaluación de una divisa hace que las cosas de fuera (que los economistas llaman exportaciones) sean comparativamente mas caras. Esta subida relativa en el precio de las “mercancías” de fuera con respecto las “cosas” producidas localmente, hace que disminuya el consumo de las primeras en comparación con las segundas.

El saldo de la diferencia entre lo que un país vende fuera (exportaciones) y lo que compra al exterior (importaciones) es la Balanza Comercial. La teoría dice que en el largo plazo, esta balanza tiene que estar más o menos equilibrada, ya que un superávit en alguno de los dos sentidos no es sostenible.

España ha ido perdiendo competitividad estos últimos años. Esto quiere decir, que los productos de las empresas españolas eran comparativamente más caros (o peores) que los del exterior (ya sean importaciones de bajo valor añadido de China, o coches alemanes). En otras palabras, lo que se fábrica en España al precio que se fábrica es difícilmente vendible fuera (pérdida generalizada de competitividad). Este hecho se ha visto reflejado, entre otros indicadores, en el aumento del déficit comercial.

Este déficit se tiene que financiar de alguna manera. En el corto-medio plazo, pidiendo financiación en el exterior, pero esta dinámica (que también han tenido otros países) tiene un límite. En su momento, una devaluación de la peseta nos empobrecía a todos pero corregiría levemente este desajuste ganando competitividad vía precio. Seriamos más “pobres” pero también más baratos (tipo China). Era como volver atrás, pero esto permitía al político de turno (por ejemplo, Solchaga o Boyer), afrontar este tipo de crisis sin abrir el melón de las reformas estructurales que siempre conllevan un importante desgaste político al partido que esta en el gobierno.

Con el Euro, esta salida en falso ha dejado de estar encima de la mesa. Ahora sólo cabe esperar que nuestros líderes asuman sus responsabilidades y pongan el hilo a la aguja.

3 Responses to Notas sobre el riesgo país de la economía española

  1. blaufosc says:

    Personalmente, en nuetros políticos echo en falta más honestidad y claridad cuando se habla de productividad. Lo he visto en el caso de las pensiones: la solución no pasa por ampliar el número de los que pagan, sino por mejorar su productividad. No es necesario ser más: los que estamos (y los que vienen) debemos trabajar mejor.

    Tenemos la clase política necesaria? Tenemos la clase directiva empresarial precisa? Lo dudo en ambos casos, pues todos ellos están detrás, no delante, de la fractura digital. Viejos rectores para nuevos paradigmas. No pinta bien, no.

  2. amartinoro says:

    Acabo de leer este post (a buenas horas..je). ¡Es fantástico! Está escrito de forma muy muy clara y sencilla. Puede aclarar las cosas.

    Por cierto, qué te parece lo que dicen algunos desde la izquierda de que España y otros gobiernos europeos están sufriendo un ataque especulativo? (No solo lo dice Blanco). P.ej. defendido aquí: http://cuadernoskeynesianos.blogspot.com/2010/02/es-el-gobierno-espanol-paranoico-por.html

  3. […] El riesgo país de la economía española (publicado en El Economista) – Notas sobre el riesgo país de la economía española – El endeudamiento […]

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