Notas sobre la exposición del sistema financiero a la burbuja inmobiliaria

El sistema financiero español se está enfrentando, sin duda, a uno de los periodos más complejos y difíciles de las últimas décadas. No sólo se encuentra expuesto a la burbuja del mercado inmobiliario sin precedentes, sino que además se enfrenta a un escenario recesivo de la economía real en severa etapa de ajuste y con importantes reformas estructurales que afrontar. Es importante, por tanto, ser conscientes de los problemas que afrontan bancos y cajas, realizar un buen diagnóstico, y reconocer el coste de la pérdida sin histerismos pero sin escurrir el bulto para que, cuanto antes, se depuren los balances en el sistema financiero, las entidades puedan recapitalizarse, y el crédito vuelva a circular con normalidad.

Según datos del Banco de España, en 2009, la exposición del sistema financiero al sector de la construcción y la promoción inmobiliaria era de 445.000 millones de euros (casi un 25% sobre el total del crédito concedido a empresas y familias). Sin duda una exposición significativa en un sector que previsiblemente seguirá experimentando una fuerte etapa de ajuste, y donde el ratio de dudosos es ya del 9,6%. En este escenario, es importante ver con qué garantías se cuenta, su valor y su eficacia. En el entorno actual, de estancamiento del mercado inmobiliario, resulta más difícil establecer la valoración de las garantías inmobiliarias, pero este valor sólo en contados casos es nulo, o muy bajo. La hipoteca que subyace a la operación garantiza la posesión del bien que sirve de garantía, y su carácter inmobiliario evita la pérdida de valor por deterioro u obsolescencia.

Además de la existencia de garantías en el sistema, que deberían garantizar una importante parte de los riesgos derivados de los créditos prestados, el sistema financiero español se ha mostrado especialmente estricto con respecto a las provisiones por créditos de dudoso cobro o subestándar en palabras del propio instituto emisor. En este sentido, todos aquellos créditos que presentan alguna debilidad que pueda generar impago y pérdidas son clasificados por el BdE como subestándar y se han de constituir provisiones al respecto. A finales de 2009, el crédito subestándar representaba un 14% sobre el total de la exposición al sector de la construcción y promoción, muy previsiblemente este ratio seguirá creciendo en el transcurso de 2010 y 2011 (dependiendo de la velocidad del ajuste), con un nivel de provisiones del 13%.

Otra manera de absorber y corregir la exposición a la burbuja inmobiliaria de esta gran bolsa de créditos es la ejecución de las operaciones mediante la adquisición de los activos. En efecto, una forma eficaz de gestionar un crédito en mora es mediante la adquisición del activo y la liquidación del préstamo. Estas adjudicaciones exigen prudencia contable a la hora de valorar los activos y aflorar pérdidas en los balances de los bancos, que a su vez exigen provisiones adicionales. Otra vía, muy utilizada por las entidades financieras, y recurso previo a nada, son las refinanciaciones. Es importante tener en cuenta que las refinanciaciones tienen un coste añadido para la operación para las entidades financieras y es importante que estas sólo se hagan en aquellos casos en las que empresas solventes estén pasando por problemas puntuales de liquidez (solvencia de pago).

En suma, y siguiendo con los datos que proporciona el Banco de España, el total de crédito en mora (créditos en default) y los créditos subestándar (que también se tienen que provisionar), junto con las adquisiciones y provisiones específicas representa un 25% del total de créditos al sector de la construcción y promoción. Si se suma la provisión genérica, la cobertura alcanza el 35%. ¿Qué significa? Qué pese a que siguen existiendo fuerte tensiones en los balances de los bancos, y que el sector de la construcción está lejos de haberse ajustado por completo, a día de hoy, las entidades podrían deshacerse de la cartera problemática a un 65% de su valor en libros sin registrar pérdidas en la cuenta de resultado (aunque dicha ejecución en masa es imposible de ejecutar e improbable).

Es importante pues, que durante el transcurso del ejercicio 2010, las entidades financieras recapitalicen y saneen al máximo sus balances reteniendo beneficios y diversificando su cartera de crédito hacia sectores más productivos.

One Response to Notas sobre la exposición del sistema financiero a la burbuja inmobiliaria

  1. Jordi Franch says:

    Diversificar su cartera de crédito hacia sectores más productivos es justo lo contrario de lo que están haciendo (suscribir deuda pública). Brutal ejemplo de crowding out …

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