Capear el temporal

En la actualidad existen tres grandes riesgos sobre la economía europea que conviene no ignorar. Por un lado, los efectos de la retirada del estímulo fiscal están por determinar. Una buena coordinación, en especial entre los miembros de la Unión Monetaria, será indispensable debido a que los ritmos de salida a la crisis son muy dispares. Por otro lado, las políticas de extraordinaria liquidez llevadas a cabo por el BCE tendrán también que ser retiradas de forma paulatina antes de proceder a cualquier subida de tipos. Por último, está por ver el alcance y profundidad de las necesarias reformas estructurales necesarias en la mayoría de economías de la zona euro de las que en buena medida depende la esperada recuperación.

En este escenario, resulta fundamental para nuestro sector privado, ahora más que nunca,  una correcta toma de decisiones para asegurar la viabilidad en tiempos tan revueltos. Por añadiría, una buena toma de decisiones durante el periodo de ajuste en el que estamos inmersos puede suponer una mejora sustancial de la posición competitiva en el mercado cuando la economía retome la senda del crecimiento. No en vano, las grandes fortunas de los últimos decenios se han empezado a generar durante los periodos recesivos. En este sentido, es posible extraer algunas directrices de carácter general que nos ayuden a orientar nuestra toma de decisiones en la presente coyuntura.

En primer lugar, resulta imprescindible que, con independencia de tamaño y sector, nuestras empresas miren hacia los mercados internacionales. El elevado nivel de apalancamiento y la necesidad de emprender reformas estructurales profundas, amenazan el potencial de crecimiento de la economía española. Es por eso, que resulta fundamental que nuestro sector competitivo oriente sus esfuerzos hacia el exterior. La crisis ha acelerado el proceso de convergencia con economías emergentes. En efecto, China, India o Brasil, tendrán una recuperación más rápida y vigorosa que en España u otros países de nuestro entorno y cada vez más las oportunidades de crecimiento pasarán por abrir mercados en países que tendremos que ir a buscar en el globo. En la actualidad, el grueso de las exportaciones de nuestro tejido industrial se concentra en Europa. Es por eso que resulta esencial que nuestras empresas den el salto global necesario para poder beneficiarse de las regiones del mundo que más riqueza generarán en el futuro.

El segundo aspecto fundamental en la actual coyuntura es la búsqueda de masa crítica. En este sentido, es importante rastrear bien el mercado en busca de oportunidades para posibles fusiones y adquisiciones en procesos de concentración que mejoren la competitividad y eficiencia del sector en su conjunto asegurando la supervivencia de las empresas más competitivas y solventes. Es precisamente en la actual coyuntura cuando pueden surgir más oportunidades de inversión en las que comprar a múltiplos bajos. Empresas que hayan mantenido un relativo grado de solvencia, con algo de liquidez, y que dispongan de un plan de negocio claro, pueden aprovechar la fase recesiva del ciclo para consolidar su posición en sus mercados de referencia.

Por otro lado, las compañías que la crisis les ha cogido excesivamente endeudadas, tienen que concentrar sus esfuerzos en reducir su apalancamiento y reestructurar su deuda, al tiempo que ajustan su estructura productiva para garantizar su solvencia y, a la postre, su viabilidad futura. De nuevo, la liberalización del mercado laboral, entre otras reformas, resulta un elemento imprescindible para la ansiada recuperación. Sólo permitiendo el ajuste a la baja de las estructuras de costes de las compañías, estas podrán seguir siendo competitivas y sobrevivir pudiendo mantener algunos puestos de trabajo, generando de nuevos cuando la economía vuelva a crecer. Por el contrario, si este ajuste no se produce, o su coste resulta demasiado elevado, más compañías no podrán reestructurarse y quebrarán, perdiéndose así todos los empleos, con el coste añadido de la importante destrucción de fondo de comercio que esto supone para la economía en su conjunto.

En suma, si bien para los próximos ejercicios el escenario macro económico no está a salvo de nubarrones, es precisamente durante la fase donde se depuran los desequilibrios y excesos de la etapa expansiva, en los que más oportunidades de inversión pueden surgir para aquellas empresas solventes y con una idea clara de futuro. No es por casualidad pues, que los economistas de la llamada escuela Austríaca de economía, la que de manera más completa y rigurosa ha explicado la teoría de los ciclos económicos, llamen a este periodo con el irónico apelativo de sana recesión.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: