La locura del Rey Bernanke

En la agenda económica hay dos asuntos que ocupan la actualidad económica. De un lado la aguda crisis de deuda que azota muchos países de la zona Euro y que esta provocando inestabilidad en los mercados y disciplina fiscal para muchos gobierno, y los nuevos impulsos de política monetaria al otro lado del Atlántico. Pese al retraso en mi crónica, hoy quiero centrarme en este segundo punto.

Ben Bernanke, Presidente de la Fed, aprobaba hace ya unas semanas nuevas medidas para inyectar liquidez mediante la compra directa de activos por valor de 600.000 millones de dólares. Esta nueva inyección de liquidez mediante una relajación cuantitativa ya ha propiciado los efectos a corto plazo que cabía esperar en los mercados. El dólar continua su particular descenso con respecto a otras divisas, los mercados financieros parece que se recuperan registrando máximos desde el fatídico otoño de 2008, mientras en general la rentabilidad de la renta fija se hunde aún más.

Sin embargo, las críticas a la Fed por sus continuadas políticas de expansión monetaria llegan por todas partes, y es que muy probablemente los efectos negativos en el largo plazo de estas superen con creces los exiguos beneficios corto placitas que pudiesen tener. Por un lado, economías exportadoras como Alemania, China, o incluso Brasil, se han afanado en criticar dichas políticas que suponen una pérdida de competitividad implícita. En general, la mayoría de analistas, han coincidido en señalar el enorme riesgo que estas políticas suponen en una economía anémica incluso después de haber sido azotada con estímulos fiscales y monetarios de todo tipo como es la economía Americana.

La locura del Rey Bernanke puede que tenga un punto de razón: evitar a toda costa un escenario deflacionista. Sin embargo, combatir endeudamiento con más endeudamiento no parece que sea el mejor planteamiento para superar las graves dificultades que presenta el cuadro de la economía mundial en su conjunto. Bernanke, buen conocedor de la crisis del 29 (de la que quiero hablar próximamente), está haciendo todo lo posible para garantizar que los títulos del Tesoro hasta 10 años, los que influyen de forma más directa en la financiación de las empresas, se mantengan a niveles muy bajos. El razonamiento de la Fed, y del propio Bernanke, es que estos bajos tipos de interés permitan facilitar el crédito a empresas y familias que a su vez podrían reanudar sus planes de inversión y consumo estimulando así la demanda agregada, evitando el temido escenario deflacionista.

Esta es la teoría (una mala teoría, todo sea dicho de paso). En la práctica, y cómo hemos podido comprobar en primera persona estos últimos meses, demuestra cómo por sí sola la política monetaria no tiene ningún éxito. Sobretodo ahora, cuando la Fed arrastra una larguísima serie de medidas expansivas  previas que suman ya más de 1,7 billones de dólares en estímulos y rescates varios y que no ha evitado que la tasa de paro en Estados Unidos se haya disparado. Dichas políticas efectivamente han mantenido los tipos de interés a niveles artificialmente bajos, pero no han generado la confianza entre los agentes económicos que haya hecho entrever nada que se asemeje a una recuperación de la actividad y el empleo.

Estos hechos deberían de hacer reflexionar a la Fed, y demás organismos decisores en Estados Unidos, y en otras regiones también, de qué la salida a la crisis pasa por otras vías. La credibilidad de la Fed esta agotada, al igual que en Europa muchos  Gobiernos han superado con creces los límites de crédito por parte de los mercados (como estamos experimentando con toda su crudeza estos días). Se trata pues de un callejón sin salida que lejos de acercarnos a la ansiada recuperación nos hunde más en el barrizal en el que nos encontramos. Por el contrario, necesitamos decisiones valientes que impulsen reformas estructurales encaminadas a recuperar la competitividad en nuestras economías. Única salida posible a la difícil situación en que nos encontramos.

One Response to La locura del Rey Bernanke

  1. luistorras says:

    Adjunto gráfico comentado por mi amigo Ángel Martín en el que se observa la depreciación del dólaruno de los efectos de las políticas de Quantitative Easing.

    Saludos.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: