Monthly Archives: May 2012

El negocio bancario y la actual crisis

El entorno actual obliga, más que nunca, a comprender las dinámicas que configuran el negocio bancario. La Banca es una industria como cualquier otra pero que presenta algunas particularidades que la hacen genuinamente diferente del resto. En primer lugar, se trata de un sector estrechamente ligado a los poderes públicos. Esta conexión se articula en el privilegio que el Estado concede a la Banca para que esta pueda expandir la masa monetaria, la cantidad de dinero en la economía, mediante la concesión de créditos sin la necesidad de captar ahorro (depósitos) con carácter previo.

Este hecho fundamental hace que los Bancos puedan operar con un fondo de maniobra estructuralmente negativo. Normalmente, las compañías, para mantener su solidez patrimonial financian con deuda a largo plazo (o incluso con fondos propios, esto es capital y reservas) parte de su circulante. De esta forma, pueden garantizar su solvencia y liquidez. En el sector bancario sucede exactamente lo contrario: la banca financia casi todo su activo fijo (p. ej. inversiones crediticias a los clientes a largo plazo) con pasivos a corto (compromisos de pago en el corto plazo). De esta forma, las tensiones que se producen en el Balance entre los cash-flows de entrada y de salida son absolutamente insostenibles (aspecto clave para entender, por ejemplo, la intervención de Bankia y tema sobre el que prometo a mis lectores volver a incidir más adelante).

De esta forma, y como concluyen los académicos y economistas de la Escuela Austriaca – la que más y mejor ha sabido explicar los procesos de crisis y quiebra bancaria –, los bancos tienden a la iliquidez. Esta situación podría ser eventualmente de insolvencia si la venta de los activos, por ejemplo inmuebles que actúan como garantía de hipotecas, se enajenarán a un descuento suficientemente grande como para que este no fuese cubierto con los fondos propios del Banco (incluidas las provisiones genéricas – como es la situación del sistema financiero español en la actualidad). En este caso, el Banco no podría hacer frente a sus obligaciones de pago y quebraría – a no ser claro, que recibiese inyecciones de capital adicionales (de inversores privados dispuestos a sufragar estas pérdidas, o de los poderes públicos: léase rescate de Bankia, por citar el caso más sonado).

El fondo de maniobra de los bancos es negativo: ¿cómo es esto posible? Esto es posible en la medida en que existe un mercado interbancario en el que de forma diaria, los bancos pueden acudir para cubrir sus necesidades diarias de caja y evitar, digamos, la suspensión de pagos. Sin embargo, este mercado interbancario, o club de bancos, esta viciado en origen ya que es el instituto emisor (o Banco Central) el responsable último de que los bancos dispongan de esta liquidez vamos a llamar adicional.

Pero nuevamente vayamos por partes. El Banco Central, por ejemplo el Banco Central Europeo, es el encargado de determinar la oferta monetaria: es decir la cantidad de dinero (medios de pago) necesaria en cada momento dentro de una economía, en este caso la Zona Euro. El Banco Central, para dotar de liquidez al mercado interbancario, presta dinero a los bancos contra sus activos a largo plazo. De esta forma, los recursos disponibles (o excesos de liquidez) que los bancos se intercambian para cubrir sus necesidades diaria de caja no son el resultado de una acumulación de capital de éstos sino de que los bancos centrales monetizan activos que, en teoría, deberían de ser más bien poco líquidos (como podría ser una hipoteca titulizada que tantos problemas han generado a nivel de cuantificación del riesgo se refiere en la presente crisis). Esta operativa del banco central lo que hace es convertir en dinero líquido activos que no tienen porqué serlo.

En la actualidad, el sistema bancario se enfrenta a millonarias pérdidas derivadas de estas inversiones crediticias. La crisis de confianza con nuestra deuda soberana, una de las principales derivadas de nuestra particular crisis, deriva, entre otros elementos sustanciales, en la incertidumbre con respecto a esta estimación. En un inicio estimada en 9.000 M€ (FROB I), luego 15.000 M€, luego 20-22.000 M€. La auditoría que esta llevando a cabo Roland Berger Strategy Consultants y Oliver Wyman podría arrojar una nueva cifra cercana a los 50-55.000 M€… ¿será esta la última?

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El método Ferguson

Niall Ferguson, uno de los historiadores conservadores de moda en el mundo anglosajón, estuvo la semana pasada en Barcelona en un acto con Carles Capdevila, director de ARA. La obra de Ferguson, siempre clara y concisa, se caracteriza por tener una marcada estructura resultado de una metodología propia que subayace con independencia de la temática.

Ferguson ha escrito multitud de libros y artículos sobre una gran variedad de temas – incluyendo un libro biográfico sobre Warburg (mi favorito)-, todos ellos con un sesgo económico-financiero que de un tiempo a esta parte han hecho que sus libros sean aún más atractivos. Además es un excelente comunicador y tiene una faceta mediática muy destacable (ha participado en la elaboración de series y programas para la televisión): algo así como el Sala-i-Martín de los historiadores. En cualquier caso, lo más destacable de su obra es el método que Ferguson utiliza para abordar el estudio de la historia. Veamos porqué.

A diferencia de la mayoría de libros de historia, Ferguson se deshace del eje cronológico como criterio fundamental a la hora de estructurar un libro sobre historia (como ha sido lo habitual). Por el contrario, fechas e hitos históricos se convierten en algo supletorio siendo los conceptos que el autor identifica como aquellos que explicarían la pregunta que plantea el libro en cuestión como lo verdaderamente relevante.

En este sentido, los libros de Ferguson buscan lograr una estructura que responda más a conceptos e ideas que el autor quiere trasladar sobre un tema que no la típica cadena de acontecimientos causa-efecto. Para ello, Ferguson se hace valer de potentes analogías – situaciones y contextos históricos que puedan tener algún elemento en común aunque los entornos y el espacio temporal o geográfico no coincida en absoluto –, para extraer conclusiones al respecto y construir luego el relato que explicaría la cuestión que el autor trata de abordar.

Buen ejemplo de todo esto es su último libro Civilization. The West and The Rest, recientemente traducido al castellano, y que explica, de forma muy sintética, los porqués del auge y dominio Europeo desde un punto de vista, digamos, material, durante los últimos cinco siglos. En esta ocasión el autor construye un relato sobre los porqués Europa, y no China (por ejemplo), desarrolló la Revolución industrial a finales del s. XVIII y que a la postre dio a Occidente una ventaja competitiva que ha durado hasta nuestros días. Para ello Ferguson identifica que elementos, ideas, instituciones – él usa el término “application killers” –, que se dieron en Europa y en ningún otro lugar como mejor aproximación a la explicación de este fenómeno.

Evidentemente se trata de una simplificación y sus detractores – por ejemplo el periódico The Guardian –, se han ufanado en criticar su obra precisamente por ser demasiado simplista, eurocéntrica o directamente limitada y miope. Para Ferguson, el requilibrio de fuerzas que estamos viviendo en la actualidad entre Occidente y Oriente se explica en la medida en que los países asiáticos, y muy especialmente China, han aplicado estas ideas. O como concluye Ferguson: “download all or part of this application killers”. Igual que cuando te bajas una aplicación con el iPhone. La gran conclusión del libro, es que de estas seis instituciones que identifica Ferguson como “claves” para el desarrollo de la civilización la más importante es el rule of law, precisamente la que en China se tiene todavía que desarrollar. Mi lectura es similar aunque reconozco matices. Mi intuición me hace pensar que muy probablemente en el esquema mental de Ferguson hay algo que es incompleto. Creo que hay un séptimo “application killer” que Ferguson no alcanza a identificar y que es una parte fundamental para explicar el crecimiento de China… Un séptimo factor que todavía no se articular, pero que creo que esta allí (igual que sucedió con la tabla periódica de los elementos: que estaba ya estructurada pero pasaron años antes de que descubriésemos todos los elementos).

En cualquier caso, la obra de Ferguson – especial énfasis en The Cash Nexus, The Ascent of Money y ahora Civilization – es especialmente estimulante y me parece fundamental para tener una correcta visión global de nuestro entorno actual y los cambios que estamos experimentando en muchos ámbitos. Ferguson ayuda a simplificar temas que a priori podrían parecer inabordables y los trata con un ángulo distinto, fresco y hasta cierto punto innovador. Esta simplificación hace que en muchos aspectos los libros de Ferguson no tengan la profundidad de otras obras o que, como se le ha reprochado en alguna ocasión. Se dice que sus libros no son “completos”. Pero es que seguramente ningún libro de historia pueda serlo: siempre quedan puntos de vista inexplorados. El método de trabajo de Ferguson me recuerda al esquema mental propio de un consultor. Me da la sensación que piensa mucho en sus lectores cuando escribe, los trata como lo que son: futuros “clientes” del libro. Por eso Ferguson prima hacer libros claros y concisos en donde la metodología utilizada en el análisis pueda ser fácilmente comprensible por el lector y que este perciba la obra como un producto acabado en el sentido que, del tema escogido, el relato que se explica sea completo. En otras palabras, que dentro del perímetro de estudio el tema se trate de la A a la Z.

Pude asistir al acto que Ferguson dio en la Pedrera organizado por Catalunya Caixa. Me sabía su discurso porqué en Internet corren videos del autor en actos similares. Aunque como suele decirse: es mejor ir al estadio que verlo por la tele. Ferguson abordó las tesis que defiende en su último libro y se defendió de algunas de las críticas recibidas. Ferguson es un provocador pero, según se defendió él, no por buscar la provocación a cualquier precio, sino porqué la razón de su obra es, precisamente, centrarse en aquellas cuestiones históricas en las que quizás no se ha incidido lo suficiente y ponerlas en claro relieve y contraste.

Seguiré hablando de Ferguson más adelante y del que es su mejor libro: High Financer. The Life and Time of Siegmund Warburg.

El “boom” de China en esRadio”

Después de algunos meses reanudo la actividad del blog (aunque vaya a ser de manera paulatina). Estos últimos meses el poco tiempo que podía destinar a escribir algunas de la crónicas del blog lo he empleado en el proceso de revisión/edición del que será mi primer libro publicado sobre la economía de China, sus reformas y proceso de transformación interno, y cómo todo lo anterior impacta en el resto del Mundo. Lo edita el Instituto de Estudios Económicos de Madrid. Mantendré a los lectores del blog puntualmente informados (espero entregar la primera versión revisada esta próxima semana).

Una vez entregado el libro, espero poder volver a incluir en el blog entradas breves y sintéticas sobre algunos de los elementos más relevantes del análisis económico-financiero, así como material que pueda ser de interés especial y también algunos artículos de otros temas que estén también de alguna forma ligados a la actualidad. Confío en que esto me sea posible más pronto que tarde.

Hoy aprovecho esta entrada para adjuntar el link al podcast del programa “Debates en Libertad” dirigido por Javier Somalo en el que participé como contertulio el pasado sábado para hablar sobre China.

Link al podcast