El negocio bancario y la actual crisis

El entorno actual obliga, más que nunca, a comprender las dinámicas que configuran el negocio bancario. La Banca es una industria como cualquier otra pero que presenta algunas particularidades que la hacen genuinamente diferente del resto. En primer lugar, se trata de un sector estrechamente ligado a los poderes públicos. Esta conexión se articula en el privilegio que el Estado concede a la Banca para que esta pueda expandir la masa monetaria, la cantidad de dinero en la economía, mediante la concesión de créditos sin la necesidad de captar ahorro (depósitos) con carácter previo.

Este hecho fundamental hace que los Bancos puedan operar con un fondo de maniobra estructuralmente negativo. Normalmente, las compañías, para mantener su solidez patrimonial financian con deuda a largo plazo (o incluso con fondos propios, esto es capital y reservas) parte de su circulante. De esta forma, pueden garantizar su solvencia y liquidez. En el sector bancario sucede exactamente lo contrario: la banca financia casi todo su activo fijo (p. ej. inversiones crediticias a los clientes a largo plazo) con pasivos a corto (compromisos de pago en el corto plazo). De esta forma, las tensiones que se producen en el Balance entre los cash-flows de entrada y de salida son absolutamente insostenibles (aspecto clave para entender, por ejemplo, la intervención de Bankia y tema sobre el que prometo a mis lectores volver a incidir más adelante).

De esta forma, y como concluyen los académicos y economistas de la Escuela Austriaca – la que más y mejor ha sabido explicar los procesos de crisis y quiebra bancaria –, los bancos tienden a la iliquidez. Esta situación podría ser eventualmente de insolvencia si la venta de los activos, por ejemplo inmuebles que actúan como garantía de hipotecas, se enajenarán a un descuento suficientemente grande como para que este no fuese cubierto con los fondos propios del Banco (incluidas las provisiones genéricas – como es la situación del sistema financiero español en la actualidad). En este caso, el Banco no podría hacer frente a sus obligaciones de pago y quebraría – a no ser claro, que recibiese inyecciones de capital adicionales (de inversores privados dispuestos a sufragar estas pérdidas, o de los poderes públicos: léase rescate de Bankia, por citar el caso más sonado).

El fondo de maniobra de los bancos es negativo: ¿cómo es esto posible? Esto es posible en la medida en que existe un mercado interbancario en el que de forma diaria, los bancos pueden acudir para cubrir sus necesidades diarias de caja y evitar, digamos, la suspensión de pagos. Sin embargo, este mercado interbancario, o club de bancos, esta viciado en origen ya que es el instituto emisor (o Banco Central) el responsable último de que los bancos dispongan de esta liquidez vamos a llamar adicional.

Pero nuevamente vayamos por partes. El Banco Central, por ejemplo el Banco Central Europeo, es el encargado de determinar la oferta monetaria: es decir la cantidad de dinero (medios de pago) necesaria en cada momento dentro de una economía, en este caso la Zona Euro. El Banco Central, para dotar de liquidez al mercado interbancario, presta dinero a los bancos contra sus activos a largo plazo. De esta forma, los recursos disponibles (o excesos de liquidez) que los bancos se intercambian para cubrir sus necesidades diaria de caja no son el resultado de una acumulación de capital de éstos sino de que los bancos centrales monetizan activos que, en teoría, deberían de ser más bien poco líquidos (como podría ser una hipoteca titulizada que tantos problemas han generado a nivel de cuantificación del riesgo se refiere en la presente crisis). Esta operativa del banco central lo que hace es convertir en dinero líquido activos que no tienen porqué serlo.

En la actualidad, el sistema bancario se enfrenta a millonarias pérdidas derivadas de estas inversiones crediticias. La crisis de confianza con nuestra deuda soberana, una de las principales derivadas de nuestra particular crisis, deriva, entre otros elementos sustanciales, en la incertidumbre con respecto a esta estimación. En un inicio estimada en 9.000 M€ (FROB I), luego 15.000 M€, luego 20-22.000 M€. La auditoría que esta llevando a cabo Roland Berger Strategy Consultants y Oliver Wyman podría arrojar una nueva cifra cercana a los 50-55.000 M€… ¿será esta la última?

One Response to El negocio bancario y la actual crisis

  1. Leah says:

    I genuinely enjoy looking at on this website, it contains good blog posts. “The living is a species of the dead and not a very attractive one.” by Friedrich Wilhelm Nietzsche.

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