Más problemas para Putin

Después de la tormentosa caída en el precio de las materias primas que ha castigado con dureza la economía rusa, parece que la caída de algunas divisas en el escenario global podría agudizar más aún la caída del PIB de Rusia.

En un comunicado el pasado lunes, el servicio Nacional de Estadísticas reportaba una caída del PIB del 4,6% en el segundo trimestre en tasa interanual. Esta caída duplica el retroceso de 2,2% registrado el trimestre anterior. Esta cifra es ligeramente peor que la esperada por el consenso de analistas que facilita Bloomberg situada en un también pesimista 4,5%.

El país, altamente dependiente de los ingresos del gas y el petróleo para mantener a flote sus ingresos fiscales, aún se recupera de las severas correcciones en las materias primas, los vaivenes en su divisa que han erosionado su poder de compra y las sanciones impuestas por la crisis de Crimea que de facto le limitan su acceso libre al mercado de capitales.

El Banco Central ruso acumula ya cinco bajadas consecutivas de los tipos de interés de referencia en lo que va de año pasando del 17% al 11% lo que ha conducido a una devalución masiva del rublo con respecto al dólar: un 43% en los últimos 12 meses, el peor comportamiento que registra Bloomber al margen de países rotos como Venezuela.

Los entes oficiales han empeorado ligeramente sus previsiones y esperan una caída de la actividad económica del 3,2%. Esta por ver como Rusia cerrara un año para olvidar.

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