John Locke y la teoría cuantitativa del dinero

En esta crisis nadie esperaba que, ante el incremento de la base monetaria la velocidad del dinero no solo permaneciera estable como preveían los monetaristas sino que cayera como lo ha hecho:

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La teoría cuantitativa del dinero, parte de una identidad, la ecuación de cambio, según la cual el valor de las transacciones que se realizan en una economía ha de ser igual a la cantidad de dinero existente en esa economía por el número de veces que el dinero cambia de manos:

P * Q = M * V

dónde:

P = nivel de precios
Q = nivel de producción
M = cantidad de dinero
V = número de veces que el dinero cambia de manos, es la velocidad de circulación del dinero

Resulta, pues, una magnitud muy importante para la formulación de la política monetaria. Mientras que los keynesianos consideran que la velocidad de circulación del dinero puede variar si cambia la oferta monetaria, poniendo con ello de manifiesto la importancia de la política fiscal frente a la monetaria, los cuantitativistas o monetaristas consideran que, a corto plazo, la velocidad de circulación del dinero permanece constante o, por lo menos, su variación puede ser predicha con facilidad.

Locke interpretó el Interés como el precio del Dinero, por lo que cualquier cambio en la cantidad de éste afectaría la marcha monetaria del país. En este sentido, su análisis económico dio un impulso significativo a la teoría monetaria que actualmente es una de las ramas principales de la economía.

Ante esta reacción los Bancos Centrales deben meditar como pueden reactivar la economía haciendo que, en una sociedad con exceso de capacidad la velocidad del dinero no se desplome ,y eso creemos que va a ser a través de una política fiscal que por un lado reduzca los impuestos de donaciones y sucesiones para mitigar el efecto del envejecimiento de la población y por otro acometiendo obras de infraestructuras necesarias que incrementen la propensión marginal al consumo de los nuevos integrantes del mercado laboral. Es decir, reducción de impuestos e incremento de gasto productivo a través de la emisión de bonos a perpetuidad a tipo cero por parte de organismos supranacionales que sean comprados por los Bancos Centrales emitiendo dinero, lo que es lo mismo que hablar de un “helicopter money” en toda regla que ayude a los más desfavorecidos y mitigue el efecto del populismo surgido por la desigualdad de rentas que la actual política monetaria ha generado.

John Locke nació cerca de Bristol, Inglaterra, un 29 de Agosto de 1632. Se educó en la Westminster School y en la Christ Church de Oxford. En 1658 se convirtió en tutor y profesor de Griego y Retórica. Más tarde volvió a Oxford y estudió medicina. Su punto de vista crítico del conocimiento constituyó el primer intento de una filosofía empirista, basada en la experiencia, es decir, lo real y práctico. Fue filósofo, teólogo, economista, profesor de griego antiguo y de retórica y pedagogo. Sin embargo hoy en día se le recuerda como filósofo y pedagogo. Sus ideas influyeron en Montesquieu, Voltaire y Rosseau, y gracias a los dos primeros, se extendieron por el continente europeo. Conoció a gente muy importante de su tiempo como Joseph Dryde, Isaac Newton y Robert Boyle. Estos dos últimos y Locke fueron de los primeros miembros de la Royal Society. Sus ideas de libertad y resistencia frente al poder absoluto de los monarcas influyeron en los filósofos que crearon la ideología burguesa de la Revolución Francesa y la Revolución Americana (la Independencia de los EEUU) y en la constitución de este último país.

Locke previó que la fijación legal de la tasa de interés a un nivel bajo llevaría a un colapso del comercio, porque la tasa de interés no reflejaría la “natural escasez” del dinero. Un colapso del comercio llevaría, alternativamente, o a una disminución de la producción o de los precios. “Si estos últimos bajan, los productos ingleses serán más baratos y nos llevarán a la pobreza”. Locke no ve esto como un acicate a las exportaciones y la producción.

Hasta ahora nos habíamos fijado en la ecuación por el lado del M * V pero Locke ya analizó las consecuencias no deseadas y es que si lo analizamos por el lado de P*V, una reducción de los tipos de interés a 0 o negativo lejos de incentivar el comercio y la economía lo que haría es hacerla caer el recesión. Nosotros lo hemos visto por el lado de BM * V pero él ya lo dedujo por el lado de los precios. Quién iba a prever que un incremento de la Base Monetaria generaría deflación ¿ Sin duda una consecuencia no deseada. Quizá se deba a que no es lo mismo realizar una política cuando hay exceso de capacidad. Otra vez estamos ante un ejemplo de lo que en economía se conoce como ley de las consecuencias no queridas formulada por Locke hace cuatro siglos.

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