El 3 de junio de 1996, el periodista Malcom Gladwell publicaba el artículo ‘The Tipping Point’ en el semanario The New Yorker en donde exponía la tesis de que detrás de la reducción de la criminalidad en la ciudad de Nueva York (la ‘Blue Revolution‘) se debía, prinicipalmente, a un gran cambio repentino en el comportamiento de los criminales y en donde se intentaba explicar los motivos de este cambio anómalo.

El libro El punto clave (Taurus, 2007), Gladwell, uno de los narradores de no ficción más interesantes del momento, es la biografía de una idea. Una idea que, básicamente disecciona los grandes fenómenos sociales, los grandes cambios y tendencias, y los analiza como quién analiza una epidemia o una avalancha, esto es cambios dentro de sistemas complejos. En estos entornos, nos explica Gladwell, una pequeña variación en el sistema (un contagio, el movimiento de unos pocos de nieve), origina grandes cambios (una epidemia o el colapso de una ladera de nieve). Cambios que además son tremendamente bruscos, drásticos, nunca se producen de forma gradual y, por lo general, suelen ser sorpresivo para la mayoría e imposibles de predecir. Unos elementos que se sobreponen con muchas de las tesis desarolladas por Nassim Taleb en su ya clásico El Cisne Negro; hasta cierto punto, el primero es un caso particular del segundo.

Gladwell disecciona como se desarrollan los cambios en la sociedad, en donde abundan los cambios sorpresivos e impredecibles (pensemos en cualquier moda). Se trata de cambios repentinos, lo cual no siempre la mente humana capta bien, y con gran impacto, responden a una progresión geométrica (otro fenómeno para el que nuestra mente esta muy poco preparada). Es más fácil pensar en cambios graduales y cuyo impacto es in cresendo. Sin embargo, la realidad es más bien disruptiva y casi nunca se desarrolla por patrones suaves y predecibles.

Como todo buen libro, el de Gladwell es multidisciplinar, tocando ámbitos relacionados con la economía, la sociología, o la psicología. De esta forma holística, el autor se plantea en el libro abordar la ambiciosa cuestión de por qué ciertas ideas, conductas o productos derivan en cambios disruptivos -epidémicos dice Gladwell- y cúales no y si podemos hacer algo para controlar estos sucesos.

Con estas piezas, Gladwell, un excelente narrador (todos sus libros se leen del tirón), reflexiona sobre las implicaciones que se deriban de esta, podríamos decir, naturaleza de los grandes cambios y sus múltiples implicaciones en el ámbito, por ejemplo, de la publicidad, la influencia del periodismo, las ventas de un éxito editorial, la criminalidad, o la gestión de una epidemia o todo aquello que ayude a explicar cualquier dinámica de masas; ¿qué explica que algo se convierta viral?

Como en otros libros del autor, la obra nos invita a cuestionarnos viejos paradigmas y poner en tela de jucio muchos aspectos de la sabiduría convencional. Con un estilo ágil y directo, el célebre periodista del The New Yorker, nos va presentando series interminables de casos y ejemplos que sirven como piezas para la construcción de las teorías del autor.

Se nos explica, por ejemplo, como un simple rumor escuchado entre dos soldados británicos en abril de 1775, alimentó la revuelta americana gracias a la “epidemia boca a boca” que transmitió Paul Revere a caballo. También el por qué a veces decimos que el mundo es un pañuelo (relacionado con el propular juego de mesa Six Degrees to Kevin Bacon), o qué y cómo se alimentan cambios de tendencias y paradigmas. En todos estos casos, -y otros muchos-, coexisten elementos comunes (como la importancia de maevens y conectores) que explican la naturaleza brusca, a partir de este punto clave, de este humbral, de la mayoría de cambios.

Se trata de otro gran y sorprendente libro de Malcom Gladwell que realiza un estudio ameno, claro y solvente sobre muchos de los aspectos psicológicos y sociológicos detrás de las grandes tendencias.

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