La importancia (creciente) del liberalismo. Algunos libros.

Lista de libros (por Miguel Anxo Bastos)

  1. Mañana el capitalismo, Henri Lepage
  2. La gran ilusión, Norman Angell
  3. Libertad o igualdadKuehnelt Leddihn
  4. El milagro Europeo, Eric Jones
  5. Los orígenes del capitalismoJean Baechler
  6. Derecho legislación y libertad (vol. I, II y III), F.A. Hayek (vol. II, “El espejismo de la justicia social”)
  7. Fundamentos de la libertad, F.A. Hayek
  8. Precios y producción, F.A. Hayek
  9. El capitalismo del pentágono, Seymour Neymar
  10. El manantial, Any Rand
  11. El Estado, Anthony de Jasay
  12. Teoría e Historia, Ludwig von Mises
  13. Socialismo, cálculo económico y función empresarialJesús Huerta de Soto
  14. Auge y decadencia de las grandes potencias, Paul Kennedy
  15. Crítica del intervencionismo, Ludwig von Mises
  16. La envidia igualitaria, Gonzalo Fernández de la Mora
  17. Los errores de la nueva ciencia económica, Henry Hazlitt
  18. Teoría positiva del capital, Eugen von Böhm-Bawerk

Bonus Tracks (en construcción)

  1. La increíble maquina de hacer pan, R.W. Grant
  2. La economía en una lección, Henry Hazlitt
  3. El corazón invisible, Russ Roberts
  4. Un mundo feliz, Aldous Huxley
  5. El mundo de ayer, Stefan Zweig
  6. La miseria del historicismo, Karl Popper
  7. El cisne negro, Nassim N. Taleb
  8. La antropología del capitalismo, Rafael Termes
  9. Gobierno omnipotente, Ludwig von Mises
  10. Dinero, crédito bancario y ciclos económicos, Jesús Huerta de Soto
  11. Historia bancaria de los Estados Unidos, Murray N. Rothbard
  12. Falacias económicas, F. Bastiat
  13. Camino de servidumbre, F.A. Hayek
  14. Antifrágil, Nassim N. Taleb
  15. The Man versus the State, Herbert Spencer
  16. EnsayosMontagne
  17. Civilización, Niall Ferguson
  18. The Cash Nexus, Niall Ferguson
  19. El capital humano, Gary Becker
  20. Capitalismo y libertad, Milton Freedman
  21. Las culturas fracasadas, José Antonio Marina
  22. La fatal arrogancia: los errores del socialismo, F.A. Hayek
  23. The Nature of the Firm, Ronald Coase
  24. The Rational Optimist, Matt Ridley
  25. The Tipping Point, Malcolm Galdwell
  26. The Wisdow of the CrowdsJames Surowiecki
  27. The Commanding Heights, Daniel Yergin y Joseph Stanislaw
  28. Meditaciones, Marco Aurelio
  29. Sobre la brevedad de la vida y la felicidad, Séneca
  30. Cartas a su hijo, Lord Chesterfield
  31. La Mediterránea y los bárbaros del Norte, Luis Racionero
  32. On Human Nature, David Hume
  33. Teoría de los sentimientos morales, Adam Smith
  34. La sociedad abierta y sus enemigos, Karl Popper
  35. The Bourgeois Virtues, Dierdre N. McCloskey
  36. Institutions, Institutional Change and Economic Performance, Douglass North
  37. The Coming of Post-Industrial Society, Daniel Bell
  38. Proceso al Estado, Lorenzo Bernaldo de Quirós
  39. The Great Escape, Angus Deaton
  40. The Tyranny of Experts, Bill Easterly
  41. Governing the Commons, Elinor Ostrom
  42. Thinking Fast and Slow, Daniel Kahneman
  43. A Conflict of Visions, Thomas Sowell
  44. The Counter-Revolution of Science, F.A. Hayek
  45. Individualism and Economic Order, F.A. Hayek
  46. Institutional Foundations of Impersonal Exchange, Benito Arruñada
  47. Adapt, Tim Harford
  48. The Liar’s Poker, Michael Lewis
  49. The Intelligent Investor, Benjamin Graham
  50. Why Nations Fail, Daron Acemoglu y James Robinson
  51. Economic Facts and Fallacies, Thomas Sowell
  52. Knowledge and Decisions, Thomas Sowell
  53. The Theory of Free Banking: Money Supply under Competitive Note Issue, George Selgin
  54. El antiguo régimen y la revolución, Alexis de Tocqueville
  55. El criterio, Jaime Balmes
  56. Reflections on the Revolution in France, Edmund Burke
  57. Good Money, George Selgin
  58. The Great Depression, Murray N. Rothbard
  59. La conquista de la pobreza, Peter T. Bauer
  60. La teoría de la eficiencia dinámica, Jesús Huerta de Soto
  61. Discovery and the Capitalist Process, Israel Kirzner
  62. Bienestar social y mecanismos de mercado, Joaquín Trigo
  63. Competition and Entrepreneurship, Israel Kirzner
  64. Discovery and the Capitalist Process, Israel Kirzner
  65. Las primeras burbujas especulativas, Douglas E. French
  66. Método de las ciencias sociales, Carl Menger
  67. Ensayos políticos, David Hume
  68. La libertad y la ley, Bruno Leoni
  69. Principios de un orden social liberal, F.A. Hayek
  70. Los enemigos del comercio, Antonio Escohotado

Excelente libro de Kissinger el historiador

Henry Kissinger ha desarrollado una doble -exitosa y preeminente en ambos casos- carrera profesional como diplomático (ejerciendo importantes cargos de responsabilidad durante el último tercio del siglo XX) y como académico. Recientemente se ha publicado en español Orden Mundial (Debate, 2016) su último libro (World Order), un repaso a la historia mundial, sintético y lúcido, a través de como en las diferentes regiones y civilizaciones del mundo organizan y estructuran las relaciones de poder. Kissinger ha hecho del estudio de la historia, y como concluye Niall Ferguson en su fantástica biografía sobre el personaje, una constante en su carrera que a la postre ha sido uno de los factores de éxito en el desarrollo de su carrera diplomática (biografía también reseñada en este blog). Churchill afirmaba: “the longer you can look backwards, the longer you can look forward.” Para Kissinger, su profundo conocimiento de la historia de las diferentes civilizaciones y su sensibilidad para con la filosofía de la historia, le ha permitido intuir el mar de fondo que subyace a los eventos políticos, económicos y sociales de la superficie y crear escuela con lo que respecta al pensamiento estratégico en el campo de las relaciones internacionales y de la diplomacia.

En este libro, Kissinger repasa la historia de cada una de las “grandes civilizaciones” -grandes regiones o modelos- desgranando sus aspectos clave, la arquitectura que configura su orden interno y su dinámica de funcionar. La manera de organizar la obra y de ver el mundo tiene ecos claros en los trabajos de pensadores como Toynbee. El arranque del libro, y concepto que articula parte del relato, es la paz de Westfalia, punto de anclaje importante en el pensamiento kissingeriano, y que le sirve al autor para explicar el concepto de “balance of power”, una de las ideas principales que ha guiado la acción política del autor. A partir del episodio de Westfalia y entendiendo la dinámica de “desestabilización” y “vuelta al equilibrio” que se ha dado en Europa desde antes de la Guerra de los Treinta Años (1618-48), Kissinger explora los modelos alternativos a la sensibilidad europea por la paz de Rusia, China, el Islam, o el modelo de corte occidental pero más uniteralista de Estados Unidos que ha marcado el acento de los asuntos globales en las últimas tres-cuatro décadas.

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En cada parada, Kissinger ofrece en un relato accesible y claro una síntesis con los eventos clave que ayudan a entender la historia y la cosmovisión desde las diferentes esquinas del planeta que todos habitamos y que nos tenemos que esforzar en compartir de forma pacífica. Especialmente de interés resulta el capítulo dedicado al modelo chino -quizás el que Kissinger más conoce- y que, en el nuevo siglo, es la pieza que en mayor medida puede configurar cambios importantes a la hora de establecer nuevas y buenas relaciones entre los diferentes países; entre las diferentes maneras de ver el mundo. China es el gran cambio estructural al que se esta enfrentando el actual sistema. Para su correcta integración en la red mundial, harán falta grandes dosis de realismo político como el que ha facilitado en sucesivas ocasiones la paz en la vieja Europa, únicamente que en el mundo actual la escala para aplicar dichos principios es global.

Ya queda lejos la idea de que la caída del Muro podía presagiar el fin de la Historia. Kissinger remarca como en un mundo de creciente diversidad y complejidad los principios westfalianos de red de instituciones internacionales y respeto a la soberanía interna de los Estados, son los únicos que han demostrado encajar con el carácter dinámico y por momentos anárquico del mundo. De alguna forma se puede relacionar los principios de Westfalia que identifica Kissinger con la visión del político “aventurero” de Víctor Lapuente (ver El retorno de los chamanes), y con el concepto de “antifragilidad” de Taleb (ver Antifrágil, llamado a convertirse en una de las obras de referencia del siglo XXI), si bien la acción política de Kissinger no siempre ha estado anclada en estos principios sino que muchas veces a pecado de exceso de frágil historicismo, pero eso es ya otro tema.

El retorno de los chamanes: por una política “antifrágil”

Las personas tenemos, irremediablemente, y con independencia de cualquier circunstancia, una mayor predisposición por lo simple que por lo complejo; por lo inmediato con respecto al largo plazo. Esta idea tan sencilla ayuda a comprender en gran medida las reacciones a la crisis en España y otros países desde 2008, tanto en el ámbito económico y político. Víctor Lapuente, doctor en ciencias políticas por Oxford y con masters en gestión pública en la UAB, UPF y ESADE, desafía esta tesis, como un cohete espacial desafía la gravedad terrestre, en su fantástico libro El retorno de los chamanes (Península, 2015). El libro se diferencia mucho de cualquiera de los muchos volúmenes que han surgido tras la crisis, en su gran mayoría compendios infinitos de recetarios y formulas mágicas para todos los gustos (más aún si son del ámbito de la política), poniendo en tela de juicio la vieja división entre derecha-izquierda y plantea un relato en base a dos nuevos polos que rompen por el eje los esquemas tradicionales y que resultan mucho más reveladores para entender lo que sucede y por qué.

Lapuente nos habla de la política del “chamán” y la contrapone a la política de la “exploradora”; de manera similar a como el gran filósofo neopopperiano Nassim Taleb organiza su última gran obra (llamada ya a convertirse en un auténtico clásico) entre “frágil” y “antifrágil”. De hecho el libro de Lapuente transcurre en algunos de sus pasajes por los mismos senderos que los transitados por Taleb en sus obras.

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La gran virtud del libro de Lapuente (que también destaque de otro libro excelente: La economía a la intemperie de Andrés González y Rocío Orsi) es la actitud científica con la que aborda todos los temas; y relacionado con la actitud científica esta la virtud de la humildad. Aunque parezca un contra sentido, lo normal, cuando se ejerce la ciencia con solvencia es que cuanto más sabemos de un tema, más tomemos consciencia de lo mucho que ignoramos y lo poco que sabemos. El conocimiento debería de hacernos más humildes, pero en la práctica sucede lo contrario: nos suele hacer más arrogantes y más reticentes a ceder en nuestros postulados (pondría algunos ejemplos claros con nombres y apellidos pero apelaré a la imaginación del lector).

Esto que podría parecer lógico es la excepción a la norma y es justo lo que pone en tela de juicio el autor cuando habla de la “política de los chamanes”: la política que exhortan expertos y catedráticos desde la distancia, dividiendo a las sociedades y paralizando el progreso. La política de las vaguedades, en donde “la democracia es la nueva religión y el Estado el nuevo Dios”. Todo va de “asaltar al cielo” o “democratizar derechos” (consignas que repite Pablo Iglesias o Ada Colau, dos de los chamanes modernos más ilustres, cada vez que alguien les pone un micro delante). Cualquier grandilocuencia que sirva para atesorar el poder y evitar el debate serio sirve.

Ante la política de grandes expectativas y grandes esperanzas y que solo genera grandes frustraciones, Lapuente defiende la política incrementalista, la política pequeña, la que no da titulares en prensa, la que se basa en hechos y no en dogmas, la política concreta que no se escuda en vaguedades, la política que resulta medible y fiscalizable por los ciudadanos, la política, en definitiva, que SÍ PUEDE (de manera efectiva, dicho con toda la intención) marcar la diferencia entre el progreso o el envilecimiento institucional y social. Al final la gran consecuencia de la política del chamán, es la politización de toda la vida pública, de las instituciones, de los cargos, de las prensa, de cualquier organismo, ya sea público o semi-público, y con dicha politización el conflicto social y la parálisis económica.

El ensayo esta escrito de una manera ágil donde los argumentos se suceden de manera lógica y convincente. Destacaré un par de pasajes que me han resultado especialmente reveladores. El primero es como Lapuente analiza el largo deterioro desde 1898 hasta la Guerra Civil, como España escogió el camino de la política de chamanes (con personajes como Ortega, Azaña o Largo Caballero a la cabeza), y como contrapone el caso español con el caso sueco. Otro pasaje que ayuda a clarificar perfectamente las tesis y mensajes del autor es el capítulo en donde se desmenuza la mitología nórdica que permite entender que es Estatismo y que no, que es buena política y que es política de chamanes. Revelador.

El libro propone un recorrido extenso que va de la España actual al modelo nórdico, pasando por China (la actual y la imperial), Sudáfrica, Venezuela, el caso de Singapur y el de Jamaica, el análisis del modelo californiano de referéndums, los populismos en Europa y la complejidad llevada al paroxismo de sus instituciones, la regulación de las drogas o el problema de prohibir o no prohibir la prostitución. Cada uno de los temas es explorado desde diferentes ángulos nunca llevándose por el apriorismo del dogma, sino con la guía de los hechos, como un explorador en una selva, al igual que un ciego caminando equipado con un bastón. Para ello el autor se apoya en primeras espadas del mundo intelectual como el ya citado Nassim Nicholas Taleb, pero también el filósofo de referencia para los liberales y gran estudioso del método de las ciencias sociales, Karl Popper (su libro La misteria del historicismo” ha recuperado vigencia en esta última década, si es que la dejo de tener en algún momento), Adam Smith (del que el autor realiza una síntesis brillante de sus tesis), Diedre McCloskey, Benito Arruñada, William Easterly, Joel Mokyr, Daron Acemoglu, el historiador Gregory Clark (autor del bestseller A Farewell to Alms, muy recomendable), o Avner Greif uno de los que más y mejor ha analizado el fenómeno de las instituciones informales.

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La obra se convierte en una crítica demoledora a los proto-Napoleones (en feliz expresión del propio autor) como Pablo Iglesias (el de “hay que democratizar la economía por que no hay economía sin derechos”; no pueden decirse más vaguedades sin sentido en una misma frase) por poner solo el caso más evidente, resultando también demoledor para toda una “casta” intelectual que vive de opinar pero que, como bien identifica Lapuente apoyándose en la idea de Taleb de “skin in the game”, opinan sin jugarse su prestigio o sin ningún tipo de coste si tienen o no razón, si contribuyen o no a clarificar el debate o justamente a todo lo contrario.

En definitiva un ensayo a leer con el lápiz de subrayar en la mano, que invita a la reflexión seria sobre como queremos que sea la política en el siglo XXI y en donde subyace la verdad última de que si realmente queremos que nuestras sociedades e instituciones funcionen mejor la respuesta, sobre todo, esta en nuestra interior, ya que de nosotros depende reprimir la “chamán” que todos llevamos dentro, no dejarnos guiar por la indignación sino contribuir a templar el debate, sabiéndonos guiar por la verdad de los hechos y no por mitos o prejuicios.

Por un orden social liberal en España (reseña al libro “Por una derecha liberal” de L. B. de Quirós)

El último libro de Lorenzo Bernaldo de Quirós representa una visión liberal, desde su acepción más clásica del termino, abordando tanto la difícil tarea del diagnóstico con especial foco en las instituciones, los principios y los individuos; abordando también el qué debiéramos hacer para recuperar la senda del crecimiento y la prosperidad. El título del libro reza “Por una derecha liberal”, dos conceptos que, como bien señala el propio autor, durante gran parte de la historia de España no han tenido nada que ver llegando en muchos casos hasta ser antagónicos. Al margen de las provocaciones del título, el libro de Bernaldo de Quirós constituye un ensayo del máximo interés y que supone la versión española del fantástico opúsculo de Hayek “Principios de un orden social liberal”.

Armado con principios e ideas, que han brillado por su ausencia en el debate político español desde al menos la última década, B. de Quirós desmonta una por una las tesis por las cuales la actual situación de crisis económica (que nos ha conducido al borde del impago) y desesperación social hunde sus raíces en un “exceso” de liberalismo, en unos mercados desbocados, o en una falta manifiesta de regulación. Por el contrario, el relato de Bernaldo de Quirós explica de manera muy comprensible como la entente entre socialistas y conservadores a la hora pervertir los fundamentos de una sociedad verdaderamente libre basada en la propiedad privada, la libertad de contratos, la responsabilidad individual y una presión fiscal baja constituye la verdadera causa del deterioro en el tejido institucional, económico, político y social que azota las Españas y que supone, coincidiendo con el inicio del reinado de Felipe VI, el momento más complejo y delicado desde la Transición.

En las últimas tres décadas, el foco de la política se ha centrado en desarrollar el estado de bienestar por el cual toda una serie de disposiciones han ido garantizando más y más derechos sociales a unos y otros grupos sociales según gobernasen los “azules” o los “rojos”. Este positivismo normativo, con el tiempo, ha ido diluyendo el concepto de ciudadanía por el cual todos los ciudadanos son iguales ante la ley, al tiempo que ha generado un clima de “guerra civil fría” por conquistar el poder convirtiendo la democracia en una especie de Juego de Tronos. En efecto, en el escenario actual dependerá de si soy trabajador por cuenta ajena, médico, maestro, autónomo, o político que mis condiciones y privilegios serán unos u otros sin que exista una causa objetiva y moral que justifique dichos privilegios o prebendas más que la historia o la conquista democrática del poder.

De esta manera, hemos convertido al Estado en una gran ilusión a través de la cual todos nos robamos los uno a los otros en una maraña de intereses cruzados en donde los verdaderamente necesitados se han convertido en los más olvidados en vez de ser un instrumento de protección de la propiedad, los derechos individuales, la seguridad ciudadana y como garante último del cumplimiento de contratos. Además, el aumento paulatino del gasto público, y una descentralización administrativa desigual y politizada han servido en bandeja un campo fértil para la corrupción política. En efecto, el aumento del volumen de rentas a repartir vía discrecionalidad política, por un lado, sumado a la enorme tentación que supone el enorme poder económico que tienen muchos cargos públicos muchos de los cuales moviendo tan solo una línea dentro de un plano urbanístico pueden enriquecer enormemente al prójimo genera un sistema de incentivos en donde incluso alguien de corazón inmaculado acabaría cayendo en los tentáculos del pecado.

Por eso, la solución al complejo y frustrante para la ciudadanía problema de la corrupción para por fortalecer los mecanismos del imperio de la ley, por despolitizar los órganos de gobierno de la justicia, y por limitar las bolsas de rentas en manos de los políticos al mínimo que sea posible. En la misma línea, hay que fortalecer el derecho a la propiedad privada, hoy menoscabado y pisoteado por multitud de leyes de carácter normativo o positivista que obstaculizan los procesos de creación de riqueza y, juntamente con una presión fiscal inusitadamente alta, condenan a nuestra economía a un paro estructural que condena a nuestros jóvenes a emigrar a otros países y a, en muchos casos, no poder desarrollar un proyecto de vida pleno con la consiguiente frustración y enorme pérdida de recursos que esto implica para el país.

Una de las grandes conclusiones del ensayo, escrito con un lenguaje ágil que hace que el libro se lea de un tirón, es comprobar como las fantasiosas, en muchos casos directamente absurdas, propuestas de nuevas formaciones políticas como Podemos, Guayem, y hasta en cierto punto también Ciudadanos/UPyD (cuyo discurso es menos populista pero igualmente poco riguroso y solvente), son meros intentos de paliar síntomas: despliegues programáticos que carecen de principios y valores sólidos de acción, que no aciertan a entender las causas últimas de porque estamos donde estamos y que, por lo tanto, no únicamente están condenados a fracasar sino que además agravan la situación de crisis al añadir aún más costes normativos y fiscales al ya maltrecho y maltratado sector productivo.

En definitiva, el libro hunde sus raíces teóricas en el liberalismo clásico. Constituye un ensayo que bien hubiese podido firmar el propio Hayek, o alguno de sus discípulos en España más aventajados como el hoy injustamente olvidado Salvador Millet i Bel quién escribió un ensayo de naturaleza similar al libro aquí reseñado (también con un provocativo título): “Qué siginifica ser conservador, avui?”. Libro que animo a releer (sino a reeditar) por su asombrosa vigencia y su enorme clarividencia. La política tiene que sofisticar su dialéctica si quiere servir de instrumento útil para encauzar políticas que realmente tengan un impacto directo en el prosperidad y bienestar de la gente, en especial de aquellos más necesitados. En el futuro hemos de prescindir de debates estériles entre sobre si imponemos el modelo “rojo” o “azul” sino en cómo recuperamos los valores de defensa de los derechos individuales, unas instituciones que limiten de manera efectiva el poder del gobierno y la defensa de la propiedad como garantías irrenunciables para que nuestros sistemas democráticos recuperen el vigor, la legitimidad y la representatividad que nunca debieron haber perdido. No se trata de imponer A o B, se trata de generar un marco de convivencia, unas normas de juego universales, en donde cada uno de los individuos pueda llevar a cabo su plan de vida como mejor considere sin atentar contra los derechos y la propiedad de los demás. Se trata, en resumen, de ser más libres.

Viaje a la libertad económica

Animado por una entrevista de dos amigos liberales, Gabriel Colominas y Álex Bové, el domingo leo Viaje a la libertad de Daniel Lacalle. Digo lo de “animado gracias a” porque desde el inicio de la crisis el número de libros sobre la crisis ha aumentado vertiginosamente sin que a este aumento haya venido acompañado de la correspondiente calidad. En efecto, estamos inundados de datos e información, pero andamos muy parcos en conocimiento y ya no digamos criterio económico para evaluar los temas.

Para poder tomar decisiones en la vida, de cualquier tipo, hacen falta básicamente dos cosas: información, que obtenemos a través del estudio y la lectura; y criterio, que vamos adquiriendo con la experiencia y la praxis. El libro que reseño está escrito por una persona informada y con criterio, de ahí mi recomendación.

El libro presenta, si digo viaje personal del autor quizás será demasiado, pero si me parece correcto hablar de testimonio personal del autor en su viaje intelectual y de crecimiento personal en el que, a través de diferentes episodios, se conduce a la conclusión que articula todo el relato: por qué el gasto esclaviza y la austeridad libera. En suma, el libro constituye un potente alegato en defensa de los mercados y como estos –contrariamente  a lo que en todavía amplios círculos sociales se cree – éstos son indispensables para construir sociedades justas y prósperas y, muy especialmente, para que esta justicia y prosperidad llegue a los más débiles y desamparados.

Este alegato, como decía, no sigue la estructura clásica de ningún manual de economía o de libro de texto sino que fluye de manera muy ágil y dinámica en breves capítulos –hasta un total de treinta y cinco– en donde se pone en tela de juicio diversos temas de actualidad que abarcan desde la presente crisis y las políticas para sacarnos de ésta hasta el debate en torno la energía. En cada uno de estos capítulos el autor cita las obras que le han ayudado a llegar a estas conclusiones, pone ejemplos y, en definitiva, comparte con el lector su experiencia vital haciéndole partícipe del que ha sido su crecimiento profesional e intelectual. Todo lo anterior se realiza a través de una prosa sencilla, ágil y efectiva.

Además, realiza este viaje con las alforjas llenas. Le dice don Quijote a Maese Pedro: “El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. Lacalle es un autor leído y viajado. Es por eso, que uno de los factores que explican el éxito del libro de Lacalle es la existencia de un importante capital previo por parte del autor, en forma de bagaje familiar (del que el autor da algunas pinceladas muy interesantes), académico y laboral, y que se pone al servicio de la historia y de los argumentos que se quieren transmitir al futuro lector. Esta doble visión académica y profesional es lo que le da al libro un plus adicional con respecto a otras obras del género.

La argumentación general que nos ofrece el libro tiene un anclaje en el liberalismo clásico que mejor se sintetiza en las obras clásicas de Mises y Hayek. Este sólido anclaje que transmite el autor es lo que permite luego ser transversal y permeable a la hora de realizar este particular viaje y a lo largo de sus más de 380 páginas desfilan autores de diferentes corrientes y pensadores, clásicos y modernos, de aquí y de fuera, que ayudan al lector inexperto adquirir un marco de referencia en donde se mueve el pensamiento económico (desde todos sus ámbitos: desde el más filosófico al más financiero) en nuestros. Así, por el libro de Lacalle desfilan desde el bueno de Julian Simon hasta Aristóteles, pasando por Keynes/Hayek o algunos de los economistas más influyentes hoy en día en el ámbito mundial (para bien y para mal) como Krugman, Stiglitz, Acemoglu, Rogoff o Taleb, entre otras muchas otras referencias en las que se incluye la de buenos amigos como la profesora María Blanco y el profesor Juan Ramón Rallo.

El viaje ofrece al lector el marco de referencia básico (añado actual) de lo son los fundamentos del liberalismo y el armazón teórico necesario para interpretar la compleja y difícil coyuntura económica y social en la que nos encontramos y que, como dicta la lógica más elemental, sino somos capaces de establecer un diagnóstico dar con las políticas adecuadas es imposible.

Postscriptum

El libro solo tiene un fallo. Más que fallo es una apreciación personal de quién firma esta crítica. El autor introduce la “curva de Laffer” pero su representación no resulta del todo precisa. La llamada “curva de Laffer” es una simplificación teórica realizada en la década de los años 70s y popularizada durante la presidencia Reagan, por la cual se señala la existencia de un óptimo en la relación entre tipo impositivo (presión fiscal) y la recaudación obtenida por parte del Estado. De esta manera, y de forma ciertamente intuitiva, se observa como en entornos en donde la presión fiscal es muy elevada, por ejemplo España actualmente (pero se puede generalizar al conjunto de los países desarrollados), una bajada en los gravámenes fiscales se traduce en mayores ingresos fiscales, no menos, debido al efecto positivo que tiene el liberar carga fiscal sobre el tejido productivo. En suma, existen más y potentes incentivos al trabajo y al ahorro lo que se traduce en mayor actividad económica y, a la postre, también en una mayor recaudación.

Arthur Laffer dibujo esta relación en forma de “seno” (ver www.laffercenter.com) y no de “U” invertida, como aparece en el libro de Lacalle, para enfatizar el hecho de que esta relación no se puede medir mediante ninguna función. De esta manera Laffer, al expresar su relación en una curva paralela al eje de las ordenadas (Y), evitaba confusiones con un último toque de genialidad que, además, entronca con el papel que se le da a las matemáticas dentro del debate metodológico que se dio entorno a finales del siglo XIX entre la escuela Histórica y la Austriaca (pero eso ya eso otro artículo).

Presentació de l’Acció Humana en Català

La primera edició de l’Acció Humana al català ja esta enllestida i sortirà a la venta el proper 7 de maig. Adjunto la Presentació de l’obra. Un text a càrrec de la junta directiva del Institut von Mises, presidit per Juan Torras i amb seu a Barcelona.

És una satisfacció per als promotors i socis de l’Institut d’Opinió Ludwig von Mises amb seu a Barcelona haver impulsat l’edició en català de l’obra senyera del pensador austríac nacionalitzat als Estats Units Ludwig von Mises (1881-1973), com un homenatge als que estan convençuts de la potència creadora i transformadora de les idees. També és important per a la defensa racional d’un marc teòric i institucional que permeti l’anàlisi d’un ordre social obert  i de les seves dinàmiques de canvi. Tot plegat en un context de cooperació social i divisió del treball, entre éssers humans que exerceixen les llibertats d’acció i associació, en un entorn de recursos escassos.

La missió de l’Institut respon precisament a aquest objectiu d’incentivar el pensament i el debat, alhora que difondre les idees que propicien un procés social en què la persona es pugui desenvolupar en l’exercici de les llibertats.

Aquest projecte no hauria estat possible sense el suport que el professor von Mises va rebre al seu dia de Joaquín Reig Albiol —deixeble directe del seu seminari a Nova York els anys cinquanta— i del seu germà Luis Reig. La Fundación Ignacio Villalonga aconsegueix publicar a l’Espanya del franquisme, en els anys del Pla d’Estabilització, les obres de Hayek, Röpke i von Mises, especialment La Acción Humana (1963). Posteriorment és Unión Editorial (deu edicions en castellà de La Acción Humana) qui manté la difusió de les idees d’aquests pensadors en èpoques difícils com el franquisme tardà i els anys de la transició fins a l’actualitat.

Amb la lectura d’una ressenya sobre l’obra de von Mises al desaparegut El Correo Catalán, el professor d’economia i arquitecte Juan Torras Trias en té coneixement a la darreria dels anys cinquanta. Des d’aleshores no en deixarà l’estudi i la difusió, i generarà una munió de seguidors pel seu contingut de ciència econòmica, com un paradigma alternatiu al neoclàssic keynesià, i per la defensa d’un ordre social en llibertat.

A la meitat dels seixanta els germans Reig mantenen el contacte personal amb Torras Trias i amb el professor Lucas Beltrán, que havia estudiat els anys trenta amb F. Hayek a Londres. Tots foren membres pioners a Espanya de la Sociedad Mont Pelerin creada per Hayek el 1947, en què van reunir els principals intel·lectuals del moment per desenvolupar i difondre els principis i institucions que havien d’inspirar una societat basada en l’exercici de les llibertats i una economia de mercat, en un moment en què el socialisme i l’intervencionisme s’apoderen del món polític i intel·lectual d’occident. La Sociedad va fer la primera reunió a Espanya a Madrid el 1978 amb la presència de Hayek i la segona a Barcelona el 1997.

Aquesta edició en català no hauria estat possible sense l’acció decidida d’aquests pioners i altres que els han acompanyat, en un entorn hostil a les seves idees, però tampoc sense el coratge intel·lectual del mateix von Mises, la biblioteca del qual fou requisada primer pels nazis poc després d’entrar a Viena i anys més tard per l’Exèrcit Roig en ocupar Berlín. No es va obrir al públic fins a la caiguda del Mur. Els defensors del materialisme dialèctic sempre han tingut clara la importancia de les idees, també les de l’economista austríac.

Com remarca el professor von Mises, aquells que volen viure en un món de cooperació social en pau, llibertat i progrés han d’estar disposats a defensar les seves idees i el marc conceptual i institucional que fan possible la seva existència.

Volem finalment agrair en nom dels membres de l’Institut el suport del professor Jesús Huerta de Soto, que ha fet un pròleg especial per a aquesta edició, la feina de l’equip del Grup 62, i l’ajut a l’edició del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya. També manifestem el nostre agraïment a les institucions , sense els quals no hauria estat possible la difusió d’aquesta obra.

Antonio Argandoña, Lorenzo Bernaldo de Quirós, Antoni Fernández Teixidó, Enrique Gomis, Lluís Monset, Francesc Solé Parellada, Juan Rosell, Joaquín Trigo, Juan Torras

Junta de l’Institut d’Opinió Ludwig von Mises

“Aquesta obra hauria de estar a la biblioteca de cada persona que pensa”. The Wall Street Journal

La importancia de la política económica

Ayer se presento en Madrid el libro España, claves de prosperidad (Gotaagota, 2010), coordinado por Luis de Guindos, antiguo secretario de Estado de economía y claro candidato a Ministro de Economía en un hipotético gobierno presidido por Rajoy. El libro sintetiza de forma clara y divulgativa las políticas económicas que caracterizaron el periodo 1996-2004: periodo único en nuestra historia económica en el que se convino crecimiento y estabilidad. Escrito por algunos de los ideólogos y teóricos en los que se fundamento gran parte de la acción de gobierno de aquellos años, como Lorenzo Bernaldo de Quirós, Alberto Nadal o José Manuel Romay, el libro fue presentado por José María Aznar, Rodrigo Rato, Mariano Rajoy, y el propio de Guindos.

El libro se centra en poner negro sobre blanco algunas obviedades de sentido común pero que sin duda parece que no esta de más recordar. Primero, resulta una lanza a favor de la últimamente demostrada función pública. La actual situación que atraviesa en la actualidad la economía española, subrayó Rajoy en su intervención, no es fruto de la casualidad sino de la inoperancia política del gobierno socialista que no esta sabiendo liderar y articular una política económica que permita afrontar la situación que estamos atravesando. No es que no sepamos qué hacer, es que el cauce político para hacerlo esta obstruido. Por el contrario, cuando se dispone de una buena política económica, con unos objetivos claros, y globales enfatizó Rato, y coherentes, los resultados en términos de mejoras en el crecimiento económico y de bienestar no tardan en llegar. En este sentido, el exministro también recordó cómo la política económica tiene que ser el resultado de un ejercicio teórico previo y no el resultado de la improvisación en base a la coyuntura del momento (política de bandazos a los que nos tiene acostumbrado Zapatero).

Segundo, el libro es un recordatorio de la evidencia empírica en cuanto a política económica se refiere, señalando los principios que funcionan y que sirvieron de grandes pilares en materia económica entre 1996 y 2004 en los que tan buenos resultados obtuvo España: (1) equilibrio presupuestario y (2) libertad económica. La primera se consigue con valentía y determinación política. La segunda, mediante profundas reformas estructurales. Otro de los mensajes que resalta el libro, y que me parece fundamental, es la importancia que tienen las ideas y a las que muchas veces no prestamos la atención necesaria. En efecto, sólo cuando uno aplica una política económica fundamentada en un marco teórico sólido y solvente que las economías crecen y son prosperas. En la actualidad, no estamos sino viviendo en propia carne los costes de una política económica fundamentada en un marco teórico en crisis, incapaz de dar una explicación coherente y completa a los problemas a los que se enfrenta nuestra economía, y del que sólo se derivan diagnósticos erróneos y falsos remedios.

Finalmente, se puso de relieve la importancia de contar con un equipo detrás para la consecución y buena aplicación de dichas políticas – no en vano en la elaboración del libro han participado hasta 20 autores. Los ponentes aprovecharon la ocasión para poner el dedo en la llaga en la inoperancia en términos económicos de los gobiernos socialistas. Por un lado en su incapacidad de aglutinar un proyecto coherente en materia de política económica, y de reunir a un equipo al uso. Por otro lado, porqué en el transcurso de nuestra historia nunca un gobierno socialista nos ha sacado de una crisis económica. Muchas veces, subrayó Rajoy durante el transcurso de su intervención, nos olvidamos que los derechos sociales no son sino fruto de un ejercicio previo de buena gestión económica, lo que a la postre permite realizar políticas sociales y de cohesión. Los socialistas, en su inoperancia económica y para afrontar de forma solvente la actual coyuntura, señaló Rajoy, están hipotecando el futuro de los españoles y debilitando las garantías sociales de nuestro modelo de bienestar.

En suma, el libro constituye como un activo para nuestra historia económica. Las cifras, como el algodón, no engañan. No entienden de siglas políticas y están allí para quién las quiera analizar. España no esta condenada a sufrir un letargo económico los próximos años. Por el contrario, nuestra economía ha demostrado que tiene un elevado potencial de crecimiento si se aplican políticas sensatas en materia económica. Como explica muy bien el libro: lo hemos demostrado en el pasado.